Aunque la mayor parte de nosotros cree que el espíritu divino está en todas las cosas, en lo que estamos de acuerdo es que la fuerza creativa del universo tiene dos aspectos opuestos y complementarios. Allá donde las religiones orientales los llaman Yin y Yang, nosotros preferimos llamarlos el Dios y la Diosa. Estas divinidades son también las que adoraron nuestros antepasados más antiguos, que solían conocerlos bajo los aspectos de Diosa de la Fertilidad y del Dios Astado Cazador. Algunos círculos o aquelarres, a la Diosa se le da preferencia o incluso se la adora sin el Dios. En algunos casos, se suele hacer referencia a la Diosa Triple y a sus aspectos de Doncella, Madre y Vieja. Estos aspectos, por poner una comparación entendible, serían como llamarle Carmen, Dolores, Mercedes, Rosario o cualquier otro nombre a la Virgen María de la religión cristiana. Son diferentes aspectos o advocaciones de una misma divinidad. Además, existe la costumbre de algunas ramas de la Wicca de llamar al Dios y/o a la Diosa según nombres celtas, sajones o incluso Romanos o Cristianos. Esto se hace para hacer el culto más adecuado a las circunstancias culturales de cada uno, pero lo que adoramos es lo mismo.

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